En síntesis...


Todo tiene un principio y un fin, y el que no lo quiere comprender es: Suicida o masoquista.

Von voyage.

Este ser tu, acumulado.


Soy un increíble tú acumulado
y estas ganas de verte todo el tiempo.
La historia se ha contado tantas veces.

Mañana podré acercarme otra vez
a las vanas orillas de un corazón
sin ti; mañana es un modo transitorio
de tener que ingeniarme otro mañana
como espantándome el alma,
pero nada es la palabra para abrazar la nada.

Estoy en la increible zona del no ser,
el pudo ser, el no será nunca.
La historia se repite en nuestros nombres.

Soy el ademán de ser contigo,
dejándome vivir enteramente por ahora.
Cuando al fin sea niebla
será un ademán que sigue vivo
con el mundo haciéndose invisible,
invisible tan solo para habitar un lápiz.

~ Juan Antonio Massone
Vísperas de lo que fue, y dejará de ser.
Felicidades a mi .

Pastilla de jazz.


Por motivos que conoces paso las tardes escuchando a Coltrane y, lo reconozco, abusando de los recuerdos y del diazepam. Cómo me gustaría no obstante que apreciaras esta lluvia monótona, cansina y cinematográfica que tiñe los cristales.
La luz hace días que me esquiva, y mi habitación huele a jazz, a ropa que necesita un lavado y a vasos que contienen restos de existencia. Y así se pasan las horas, arañando la memoria de lo nuestro, desgastando la piel del sillón con uñas que antaño surcaron tu piel.
Si por casualidad volvieras ahora -cosa improbable, cosa in*-deseable- no reconocerías el montón de palabras huecas en que me estoy convirtiendo.
Y como no creo en las casualidades por el momento me encomiendo a Coltrane y, si la noche viene muy oscura, a unos miligramos de diazepam.


___
*tachar si no corresponde, variable de día, hora, minuto y segundo.
FUMA, COGE Y BEBE QUE LA VIDA ES BREVE

Ivanna


Una persona bastante alegre, de vez en cuando muy malhumorada, totalmente callada y a la vez insoportablemente elocuente. Un metro cincuenta y seis, a veces cincuenta y cuatro, también unos cincuenta y dos, tres, cuatro o cinco kilos. Dos ojos marrones, medio tirando a miel espesa como caramelo; eso, como dos caramelos, mucho chocolate, muchas letras. Pelo; largo, que cuando crece se deshace y desaparece y se pone claro, porque es negro en general. Interminables preocupaciones a cerca del futuro; negación total a mirarme en el espejo más de tres segundos, pero a veces ellas si se miran y las dejo, cuando quieren salir de adentro...

Hoy, un día como cualquier otro.


Hoy, un día como cualquier otro, pero con inquietud… ¿de qué? Ni idea. Sin embargo me esmeré en salir de las dudas; revisé un sin fin de cajas, cajas, en su momento, llenas de vida, pero hoy, un día como cualquier otro, solo eran cajas. Creyendo ilusamente que en el pasado siempre se encuentra la razón de mi vida, me caí en un instante… ya no queda siquiera pasado

Te recuerdo porque ya te olvidé, porque te ame y te odie, porque en cosa de segundos deshabitaste mi norte, sacaste todos tus muebles de mi sur, y el este y el oeste ya nadie los miraba. Varada, así, tal cual me ves, siguiendo huellas de cualquier nadie. Vacía, así, tal cual me ves, alimentándome de lo que fuese, pero siempre sin carne.

Las enfermedades hoy, un día como cualquier otro, son diversas, sin embargo ninguna padezco, es locura impropia, lumbagos ajenos, mitomanías distantes, soplos de corazones inexistentes.

¿Qué soy cobarde?

¡Pavadas!.

Amarte en secreto

Algoparati.


Esta noche, justo cuando acabe de escribir esto, pensaré en ti como todos los días. Pensaré en todo lo que no te dije y todo lo que no te he escrito. Pensaré que tal vez un día de verdad quieras saberlo.


Esta noche, después de haber apagado la luz, cerraré los ojos y te veré de nuevo sonriendo en silencio, como cuando te despediste y me reprimí el impulso de besarte.


Esta noche, dormiré tranquila, pero con palabras pendientes en la garganta y en la punta de los dedos. Palabras que quedarán disueltas en los sueños que muy probablemente no recordaré mañana...


Y mañana cuando te vea y sonrías de nuevo como solo tú lo sabes hacer, me aseguraré una noche igual a la de hoy.


Y todo, porque esta noche he decidido amarte en secreto.

A ti


Que el recuerdo no te manche,
que la culpa no te roce,
que la risa no te huya,
que tu ser no te reviente,
que tus pasos no descansen,
que la duda no te ronde
que miradas no te sigan,
que el presente no te sufra,
que el pasado no te espante.

Entre más de uno


Dígame que siente…

-Nada.

¿Y por quien?

-Por nadie.

Usted no es humano

-Y quien dijo que lo era.

Viaje I


Decidimos alejarnos de lo superficial y nos embarcamos en un viaje nuevo, donde los silencios prolongados saciaban mis antojos.


El viento que se colaba por nuestros poros se agudizó, agua recorrio abdomenes ardientes y espaldas quebradas. Los cuerpos se unieron y los restos de hielo jugaban en el contorno de nuestras partes, en tu ombligo y un poco mas abajo, en mis pechos y mucho mas abajo.


Me largué a mi prisión con una dosis mas de esa susancia apoderadora de mentes en mi bolsillo. Me inserté un par de horas en los limites humanos y luego de unos llamados a mi paraiso infernal, ordené nuevamente mis maletas y me dispuse a ir contigo.


Enrrolamos un poco de creatividad, ilusión, placer, lujuria y mucha vida. Inhalamos sensaciones nuevas, la vista se nos encoje y nuestros ojos lloran sangre... llegamos a lo mas alto. Es aqui cuando otra vez el viento se mueve suave por mi cuello, mi piel se heriza, y deseo un pulso exagerado, una respiración agitada y dos cuerpos desprotegidos.


Empezaron, continuaron y acabaron.


Tu y yo tenemos un secreto tan secreto, que hasta los dos lo hemos olvidado.


Empezar diciendo que este fue un mes normal sería una gran mentira. Más bien podría decir que intentó ser un mes normal, pero no pudo. Así de fácil, no lo consiguió; la rutina se quebró en medio del agua insalubre del pensamiento.
Nada es lo que esperé, debo reconocer. Creí que estos treinta y un días serían treinta y una noches pensando en el próximo amanecer, en sí despertaría sonriendo o llorando, en sí los almuerzos serían apetitosos luego de aquellos sueños que me acompañaron. Y es verdad: nada es lo que esperé. Incluso, jamás esperé mucho que digamos. Más bien fui, como siempre, un ente activo dentro de la monotonía que puede llegar a formarse dentro del apaciguado mundo en el que alcanzo a vegetar cuando lo consigo.
Antes de comenzar debería terminar diciendo que fue un torbellino de sensaciones marcadas por los números. El moverse de un estado al otro, aplicar la física de los elementos a tal punto de llegar a transitar de un estado volátil a estar sintiéndose roca dura firme imperecedera en medio de los metales más poderosos que perfectamente podrían destruirte no es mentir, sino aseverar con fundamentos.
Morir muchas veces es vivir las mismas siempre sabiendo lo que viviste antes de dejar atrás lo vivido.
A través del pensamiento he ido captando la esencia del sentir, el cómo van de la mano el uno con el otro, tal como ella y él. Se abrazan, se besan, bailan y respiran sin saber siquiera que están construyendo algo maravilloso... ¿O lo saben? ¿Lo sentirán?
Nada es lo que esperé, debo mentir.
Día tras día, noche tras noche, intentando hallar el camino correcto para este andar con deseos de correr, para esta espera con deseos de acción. Noches enteras divagando entre los sueños reales y los sueños imaginarios, días completos surcando el límite entre la realidad certera y la realidad ficticia; tanto que fantasear en medio de arco iris bañados en tonos grisáceos y nubes coloreadas con lápices sin punta y borradas de cuajo con gomas sin materia. Mis dedos, mis manos, mis ojos y mi corazón se vuelven parte de un colchón que alcanza a soportar mi dignidad con orgullo.
Objetivo vendría siendo decir que este mes fue totalmente subjetivo, algo que jamás esperé esperar.
Mañana será hoy pero visto con otros ojos, nuevas fuerzas y un poco más de amor.
Empezar diciendo que este fue un mes normal sería una gran mentira. Más bien podría decir que fue un mes en donde cada interrogante que surge se responde tan solo con leer atentamente, en donde cada interrogante es la acción que resume el sentir... Pon atención, escuché, puedes perderte de algo realmente interesante.
Razones para decir que este no fue un mes normal sobran: sonreí, sonrío y sonreiré.

Una noche, un amancer, un atardecer.



Pesadillas intermitentes mezcladas difusamente con recuerdos distorsionados de un largo y fastidioso día. Voces enlazadas con sueños de extraña procedencia. Oscuridad observada desde la somnolencia. Horas que transcurren con la apariencia de semanas. Llamadas y mensajes nocturnos sin contestación de nadie. Impaciencia causada por un mp3 sin batería. Luces intermitentes de una ampolleta mal instalada consigue entrar por una ventana sin cerrar. Paseos a media noche por una casa que espera a la mañana con impaciencia. Dolor frente a un cuaderno al que no hay nada que contar. Hojas rotas tras apuntar palabras sin un significado claro. Amanecer que llega tarde. Desayuno atragantado, demasiado frío, demasiado caliente... Sueño impuntual mal recibido. Atardecer que llega sin saber, cuando estás tras una larga siesta en un sofá mullido y una manta con olor desaparecido.

Despídete

Herimos el viento cuando comenzamos a sospechar que lo nuestro agonizaba. Tarde nos dimos cuenta de que lo que la Tierra queria era que con nuestra felicidad moviesemos nuestros árboles. Cayó, y nuestras vidas, con todo y muerte, nos iban dejando. Se nos pasaban las horas sin saber que medicamento recetarle a nuestras almas para deshacernos de las cicatricez. La noche se comió todo, mi cuerpo, mis suspiros, mis anhelos, mi boca, mi alma, mi deseo y mi desesperación.

Jamás podría perdonarte que me hayas perdido.

Amar en estos tiempos es como decir una horrible palabra a voz suelta. Ya no se ama con todas sus consecuencias, ya no existe esa "necesidad" por así decirlo de no separarse de alguien. Hoy en día, cualquier cosa es reemplazada por otra; un amor, un amigo, un padre, una madre... porque todo se vuelve material.



Las cosas vienen y van y yo no me he acostumbrado aún a ello. Yo no estoy echa para esta época de oportunidades fallidas y besos falsos, mi cabeza no quiere más dicotomías, ni más luchas contra el otro ser que siempre se esconde. Las mentiras a nosotros mismos son las que más duelen, el dejar de sentir, o el olvidarse de como se quiere, o de como se puede querer. Es lo mismo que olvidarse de respirar, ¿no? El ser humano está hecho para respirar, para disfrutar, para gozar...



El ser humano se va a guiar siempre por sus instintos o por el falso amor ciego, o por la fe que se esconde tras millones de dólares en templos y crucifijos. El ser humano es soberbio, orgulloso, lujurioso, perezoso, inteligente a mas no poder, aprovechable... Se guía por el sabor de las cosas que ya ha probado y no por las que tienen que llegar. En estos tiempos ya no existen los matrimonios de película, o las parejas de antaño que morían amándose. No existen lazos de sangre ni de mente que una a una persona que es libre con otra, no existe persona ni ley capaz de limitar una tan alta responsabilidad como la libertad del hombre. ¿No es la creación perfecta? Entonces, ¿por qué elegimos pecar? Porque nos gusta, porque nos excita lo prohibido, porque deseo y prohibición son palabras ambiguamente desiguales que coinciden cuando una de las dos se presenta ante la otra.



Ya no hace falta pensar, ni querer, ni cuidar de las personas, porque se van a ir, porque no merece la pena retener nada en tu mente, porque todo se va. No merece la pena poner la mano en el fuego por nadie, porque nadie se quemará por ti, y si alguien tiene pretensión de curarte esas heridas, igualmente no habrá querido evitar semejante atrocidad. No merece la pena, no merece la pena gritar, ni colapsar cada eritrocito de tu cuerpo ni crispar cada fibra muscular, no vale, no vale de nada.



¿Que el corazón late rápido? Qué importa, sea lo que sea se irá, perecerá y se sepultará como se sepulta todo. Yo, hoy, envidio esa capacidad de las personas de poder olvidar, y de no acordarse de dónde sepultaron los sentimientos. A mí, también me gustaría no saberlo. El problema es que nadie me ha enseñado a sepultar, a olvidar, a perecer, y a no colapsar.



Por eso cada noche colapso pensando que yo algún día, también pereceré sin haber dejado marca suficiente en ningún corazón existente...

Veneno de Humanidad


Me despierto justo
cansado un sueño despues
del desprecio bruto
que filtra esta humanidad.

Las miradas frías
también me pueden vaciar,
se respira hielo
de golpe puedo quebrar.

Una ola de deber
llega siempre hasta mis orillas
y el dolor lava mis pies
o se escurre entre tus rejillas.

Y si vos te vas
me siento tan poca cosa,
pero cuando estás,
me pierdo en esa obscura nebulosa.

Bronca derramada
escondida bajo el mantel,
no se dice nada
y se miente tanto después.

Esa copa volcada
una mancha puede traer,
que se fundan las ganas
y que el mundo gire al revés

Me despierta el susto
del sueño que no soñé
tu desprecio es bruto,
VENENO DE HUMANIDAD.

Bersuit Vergarabat

Lo urgente no debe nunca ganarle a lo importante


”Lo urgente no debe nunca ganarle a lo importante”. Lo leyó en un diario, quizás en una revista. No es importante. Ese mismo día decidió subir a la micro equivocada, recorrer calles ajenas, faltar a la universidad sin explicaciones, sin excusas. Susurró las palabras más bizarras dotadas de la belleza de lo genuino en los oídos del hombre más hermoso. También del más feo. Bebió hasta vomitar sus miserias. Fumó marihuana hasta reír de verdad. Jugó a ser otra hasta que fue ella misma. Recorrió los caminos sinuosos de un destino incierto. Se perdió en ellos hasta encontrarse con la verdad, (si es que existe). Se burló del tiempo y sus minutos. Desnudo las ganas que acechaban en su pudor. Se desnudo. Lloró hasta sentirse vacía. Le pegó a la rutina una patada en el culo. Devoro como un animal hambriento aquello que el doctor le prohibió. Odio a la gente. Se amó a si misma. Perdono a sus enemigos. Guardo rencor hacia aquellos que siempre dijeron lo que deseaba escuchar. Desafío a Dios y a la muerte, a la suerte y a la mala suerte. Sintió miedo pero no vergüenza. Destrozo su fachada, vislumbró la dignidad. Dejó lo urgente de lado, se abrazo a lo importante…quizás fue feliz. Quizás no. Durmió, soñó, despertó y tomo el camino correcto. El de todos los días.

Apetito




Te apetece, mucho. Las vibraciones suben en ondas desde la uña gorda del pie, hasta el mechón imposible de aplacar en las mañanas. Es una constante en tu mente, antes incluso que poner algo en el refrigerador; sales de casa con la idea a cuestas y va contigo adherida a tu ropa, desprende un aroma.

Te apetece, intensamente. Pasas junto al reloj tratando de descifrar cuál es tú formula, cómo has hecho para mantenerte firme, el espejo se engaña con tu apariencia. Sigue siendo una constante, adquiere la forma de las ruedas, del asfalto, de tu comida; llena la taza junto al café y con el café se diluye en tu boca.

Te apetece, nostálgicamente. Sabes que mientras las calles de la ciudad se burlan de tu mano vacía, una oleada de calor húmedo te llegó a las mejillas delatando la idea. La constante se verbaliza “no he tenido noticias” respondes a la necedad de la pregunta. Sientes la noche caer, trozo por trozo sobre la noche del suelo, quedas en medio de dos oscuridades. Suena el teléfono.

Te apetece, explosivamente. Revives los caminos, las calles, los espacios y no importa, crees que no importa. En medio de dos oscuridades tus manos despiertan a la memoria de los dedos, reconocen ¿Qué importa si dices nunca más por décima ocasión? La constante es ahora universal, confundes madrugada con noche, noche con alba y alba con ese ínfimo instante, cuando tus ojos volaron en blanco y su boca, boca incierta, te cubrió.



Te apetece, duermes con la culpa entre piel y huesos. Despiertas y vuelas de puro sentimiento.



Y asi es y asi será.


Somos perpetuos rehenes meciéndonos sobre el péndulo del reloj de la conciencia que da los más y los menos. Nos habita la insolencia de medirnos todo el tiempo: Somos tontos, somos bellos, somos malos, somos buenos, somos seres que juzgamos; es nuestra vara medida de cada paso que damos.Es sublime y es soberbio, es brújula en el destino, es el don que recibimos como designio divino. Somos jueces en la historia, del universo testigos, con la abstracción valoramos, con nuestra fe transgredimos, la decisión que elegimos le da sentido al camino. No revela la creación otro ser con este sino, sabemos como llegamos, sabemos que nos morimos, tenemos almas marcadas con ese sexto sentido.Arrastramos esta cruz y de su copa bebemos, si en vez de amar lastimamos es solo porque queremos.

El columpio


El exquisito y amargo sabor de una casualidad des-aprovechada.

Ascensor.

Nunca me han gustado los ascensores. Tal vez sea por mi maniática forma de vivir o simplemente maña que se adquiere con los años. Más bien pienso que mi odio se debe a su diminuto espacio, no te permite respirar, porque todo el aire que respiras está previamente respirado.Tan llenos de espejos, me desesperan, como si no fuera suficiente la cantidad de gente que se aglutina en estos..., como podríamos decirle, lugares? dejémoslos en recintos; Estos recintos se llenan, y más encima por efecto de estos espejos se ve el doble, incluso el triple de gente. Como si fuera poco, la obstrucción de mi aparato respiratorio pasa a sufrir una suerte de sofocación síquica. Es terrible, porque nadie hace nada pero a la vez todos intentan hacer algo, las conversaciones se coartan, son miradas esquivas, cordiales y a veces molestas, en fin cada uno con su forma de expresarse ante un inquietante y hostil recinto que lo único que alcanza a ser es un espacio de transición insignificante al tiempo. Aquí es dónde mi carácter se vuelve débil, dónde mi cerebro pretende cavilar acontecimientos trascendentes, mostrarme pensante, con preocupación, en apuros, en fin, cuanto necesito un cigarrillo en éste encuentro, pero me está vedado enmascararme, solo mi mente razona y mis muecas me camuflan la incesante incomodidad de sentirme en observación. Entre reflejos de espejos, tal como un abrir y cerrar de ojos fue como lo encontré.No más alto que lo justo, del talle de un traje y desordenadamente distinguido capturó mi atención de inmediato, apoyado sobre el reflejo del espejo. Me llamó con sus sentidos, fue imposible rechazarlo. Su aroma, madera, brazas, fuego, un olor penetrante pero que suavemente recorrió cada sendero en mi organismo.Su sombra se desdibujaba en un piso, reluciente, lleno de surcos y vetas, me distorsionaban el instante, me indicaban diversas direcciones, un puzzle laberíntico en mi pensar, pero yo insistí y contuve el aire para impregnarme de su piel. La timidez me abruma me siento ante el animal feroz de la selva, de esta selva momentánea y atemporal. Me sentí intimidada, me inundaba con pensamientos mágicos, eróticos, eternos. Su rugir era el silencio de su respiración, rítmica, pausada pero sinfónica. Quise estar más cerca, palpar su respiración, acercarme y sentir la tibieza abrigadora de aquella respiración. Los minutos se detuvieron y yo avancé hasta sus labios. Malditos volcanes de pasión!, dulce poción hinchada por besos. Tan frágiles, tan fuertes, humedecidos por tu lava que los tiñe del rojo del atardecer. Como quise besarlos! Me llamas y contesto, contesto con mis ojos, te sonrío con ellos e intento encontrar los tuyos en aquel espacio. Nunca antes la dimensión de un cuadrado me pareció tan cercana y agradable, era pequeño, pero tu lo empequeñecías más y más con tu respiración, como un compás del tiempo que marcaba en mi reloj.

Días y días.

Hay días como este, en los que pareces olvidar por completo lo que es y podría ser. Hay días como este, en los que parezco estar en el limbo, en la nada, estar donde están las cosas que se dejan al olvido y al tiempo que no va a regresar. Hay días como este y como otros, en los cuales el destino, ese que nos unió, nos amenaza con recordarnos que podemos perder cada cosa que nos ha dado de la misma manera que nos llego. Hay días en los que me prometo aceptar perderte y dejarte ir, hay otros en los que rompo esa promesa. Hay días en que realmente no se cuanto mas podría resistir tu permanente ausencia, tu espacio vació y mi soledad a tu lado. Hay días peores, en los que me inclino por la opción menos dolorosa que me das: guardar la esperanza que recuerdes pasar fugazmente por tu vida y darme el oportuno consuelo de saber que jamás te dolerá el final de nuestra historia.


Abre los ojos, mira al pasado, mírate las manos, el cabello y hasta los sueños, mira la distancia, mírate al espejo, mira lo que sientes, mientras solo tú te excusas. Mírate los ojos, aquellos cuyos mares derramas ahora sin motivo, mira tus caprichos, los que cumples y los que pides, los que encuentras y pretendes. Mira tu sonrisa la que leve desaparece en instantes, que no perdura, que ya no ríe, que no divierte. Mira hacia el presente solitario y agonizante, indiferente como sueños que mueren de tu mano, como amores que aniquilas y transcurren, y esa historia donde miedos y fantasmas, y razones sin razones, me exilian de tu vida, donde en ilusiones de una vida no tan sola, disocias motivos de un amor intrascendente. De instantes, de palabras, de excusas y momentos, pero suficiente para ocultarte en las mañanas. Mira tus motivos lejanos y pasajeros, aquellos que te quedan, aquellos que tú inventas, y que vives, y que pasan.Mírate y mira a tu alrededor, alrededor donde solo tú te encuentras, donde lejos yo te invento, donde tierno tu me matas.

Vería como que la punta de mis dedos bajaran desde tu boca hacia el sur de tu corporal perfección, y mientras en tus labios, tus dientes morderían tu nerviosismo, y así mis dedos uno a uno, dan libertad al los botones que te someten, y sin sentirlo caería desde tu timidez hasta mi curiosidad cada secreto que existe en nuestro silencio.


Entre la distancia de y tu miedo y el espacio de mi cobardía me pondré la mascara y el disfraz siempre en silencio. Te mirare a los ojos, poco a poco robare de tu boca una sonrisa que llegara hasta tu alma, dejare que mis ojos escuchen lo que no dices, aprenderé a ver en tu silencio lo que quieres, y uno que otro día te sorprenderé, con cosas que te arrugarán el corazón y harán caer una a una las piedras de aquella muralla que inventaste entre los dos, robare uno que otro beso a escondidas a tus labios sin que ellos lo perciban y entrare en tu mente con algunas palabras que no podrás olvidar. Dejare que mis manos entiendan cada uno de tus miedos, para que poco a poco te abracen y enseñen que si es posible empezar de nuevo. Dejare que tu soledad cada día mas triste extrañe mi tristeza cada día mas sola, para que tu melancolía empiece a abandonarte, y mis verdades inertes en tu mente recorran tu cuerpo hasta tu corazón, marcando su perfecto trasegar de respuestas inconclusas. Inventare excusas validas y absurdas para robarte cada día un segundo mas de tu perfecta compañía.


Y así, tu solo y yo triste, yo triste y tu ya no tan solo.


Mientras paso a paso en el camino dejare migajas que marquen aquel rumbo, que tus dudas recorran hacia las respuestas que abrirán tu corazón, para así, suave y muy en silencio grabar mi nombre en los antiguos recuerdos de tus futuros anhelos. Mientras yo dejaré a un lado mis mentiras aquellas que a mi misma digo y que solo yo creo, dejaré en el ropero colgados mis mas finos y crueles disfraces, dejaré mis mascaras a un lado y volveré a sonreír, te mostrare mis mas absurdos temores mientras mis brazos acogerán tus mas bellas fantasías, y así tan cerca pero a la vez tan distantes abriremos las puertas del castillo que empezamos a construir. Dejare que desnudes tu alma tan lentamente que no te darás cuenta de aquel frió que la realidad produce, mojaré con el roció de la mañana cada excusa que improvisadamente inventes y secare las mentiras piadosas que emitas para huir de mi lado, sacare a tomar el sol tus mas oscuros miedos, y así, sin que tu lo notes florecerá en primavera el recuerdo de mis ojos en tu mente. Entenderás que sin quererlo descubrí tu vida y me enamore de ella, y lejos mientras huyes dejarás que aquel miedo siga su camino, mientras tu darás la vuelta y miraras hacia atrás, y en tu silencio casi sepulcral abrirás los ojos, y paso a paso durante el camino llegaras a mi lado, me tomaras de la mano, y ahora tu ya no tan solo y yo ya no tan triste, nos miraremos a los ojos y empezaremos a dejar de decirnos mentiras...

Y solamente



Y solamente me dices que no piense en ti, que no trate de sentir, que no intente pensar que te tengo o que me tienes. Y solamente tratas de renunciar, de engañarte, de cerrar los ojos para no ver lo que esta ocurriendo entre los dos.Y solamente me regañas y me proteges, me enterneces y me comparas, me das un tiempo en tu vida, aunque ella tiene toda tu vida y todo tu tiempo. Me das lo mucho y lo poco que puedes, mientras yo te doy todo aunque no te doy nada. Y me comprendes y me cuestionas, aunque me aceptas, y me miras, y te miro, y te beso y me besas, y mientras esto pasa, comprendo allí lo que ocurre entre los dos. Porque siento lo que sientes, cuando tiemblas, cuando tu, nervioso, te alejas, para que crea que no es más que un beso, para que cuando tú, solamente digas no, te bese de nuevo, porque siento que ese no, es un si, y me alejas y sonríes, y repites el no, y te vuelvo a besar porque ya no te creo, porque ese beso es todo lo que dices aunque nunca lo digas, es todo lo que piensas, aunque nunca lo aceptes, es todo lo que sientes, aunque siempre me reproches cuando te digo que te quiero, cuando todo va mas allá de un “sin compromiso”, porque ese beso revela ese no te vallas, aunque me alejes cada día un poco mas de ti, y solo sea el principio de algo que no ha empezado, pero que ya acabo.Y solamente me dices que no piense en ti, si hoy más que ayer te extraño un poco más de lo que dices extrañarme, porque, aunque no hay nada, sentimos todo, porque, aunque no lo aceptes, te duele tanto como a mi, saber que va a acabar, que no estaré, ni vas a estar.Y solamente me dices que no sienta, que cierre los ojos y los habrá cuando te hallas ido, si sabes que siempre te veré, que siempre me veras, que yo estaré y tu estarás y que afortunada o desafortunadamente nunca serás uno mas.Y solamente me pides que me aleje, que olvide todo, porque no quieres darte cuenta, que esa mentira llamada amor tiene muchas caras, y nosotros estamos jugando en una de ellas.Y solamente me dices que nunca diga adiós, que no piense, ni sienta, ni te extrañe, ni te diga, ni me vaya, ni me quede, que no exista, que no crea que un día fue mas que un mes, ni un mes, mas que una vida. Que no crea que existo en tu vida, tu espacio o tu mundo.Y solamente me pides que no piense en ti, si es casi imposible saber lo que pienso, lo que siento, porque solamente debes saber, que mientras tu estas con ella… yo estoy pensando en ti.


 

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